martes, 8 de enero de 2013

Una mirada, ya sabes a lo que voy y nuevamente otra discusión, ya cambiaste hasta tu forma de hablar tu tono de vos comienza a levantarse y lo único que deseo es que te marches.
Esas ganas de estar sola, de que nadie me moleste, olvidarme de los problemas constantes, encerrarme en mi mundo como tantas veces pero vuelvo a despertar y me doy cuenta que seguimos ahi, sin hablarnos, hay mucho silencio y nos dormimos, distantes, frios. Otra noche como tantas otras de mierda.




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